Es la dolarización la solución a la economía venezolana? In God we Trust.

 




El tema de la dolarización de la economía venezolana es delicado y pasa desde posiciones chauvinistas que defienden la "soberanía monetaria" y llega al otro extremo pragmático que describe el simplismo de afirmar que si Venezuela vende su mayor producto como es el petróleo en dólares, pues deberíamos aceptar esa moneda como corriente en el país.

Pero en la realidad, las intenciones verdaderas de quienes propulsan aceptar el dólar como moneda oficial en Venezuela no es más que la respuesta racional de sus agentes económicos para proteger sus patrimonios e ingresos en un contexto de baja credibilidad en la forma que los gobiernos han manejado la política monetaria con alta tasa inflacionaria y lo peor aún, una política fiscal deficiente.

Empecemos pues a analizar el caso de Venezuela. En general, el dinero cumple tres funciones fundamentales.  Es unidad de medida, reserva de valor y también medio transaccional. Por ello, siempre se tiende a distinguir la dolarización transaccional de la financiera.  Además, es prudente distinguir la dolarización oficial y la de facto. En el caso de Venezuela, el caos es de tal magnitud que es un caso de dolarización transaccional y financiera y a la vez de facto y parcial. Una frontera impensable que nos ha traído el nefasto experimento del "socialismo del Siglo XXI", que no ha dejado sino escombros y destrucción del aparato destructivo del país. 

La dolarización de un país generalmente es la formula de solución ante el caos de crisis económicas y financieras acompañadas de políticas fiscales donde " la maquinita de imprimir billetes" sin respaldo ha servido de financiamiento de los gastos del gobierno. Por esta razón, la inflación se desata y acelera hasta llegar al nivel de hiperinflación y el valor de la moneda local, en nuestro caso, el Bolivar se deprecia a tal punto que ningún agente económico lo quiere aceptar aunque sea la moneda de curso legal en el país y su rechazo implica su perdida de unidad de medida y reserva de valor. En pocas palabras, la demanda de dinero local tiende a anularse y solo se utiliza a " nivel oficial".

La dolarización en Venezuela nunca se ha decretado, pero se ha logrado imponer "de facto". La falta de capacidad productiva, la falta de competencia de productos internos vs externos, la falta de inversiones de empresarios honestos que no obtengan prestamos para enviar esos fondos al exterior y declararse en fraudulentas quiebras ha impedido un desarrollo industrial, alimentario y de toda clase de recursos necesarios para desarrollar al país sin pensar en llegar a una autarquía, pero por lo menos hacerlo no tal vulnerable a la dependencia de importaciones.  Pero hay que estar atentos, pues la dolarización no está implícitamente relacionada con la prosperidad económica ni tampoco es un sustituto de reformas económicas estructurales. Puede reducir la inflación en corto plazo, pero a mediano y largo plazo sus efectos pueden ser negativos.

A medida que la dolarización se implementa, hay modificaciones en los mecanismos y canales de transmisión de los choques y las políticas económicas, que se van consolidando. No es casualidad que economías "biomonetarias" como Panamá, muestren mayor volatilidad en sus tasas de crecimiento y estén más expuestas a sufrir crisis financieras.  Al final, la dolarización dificulta la respuesta a los choques externos dada la imposibilidad de aplicar políticas de estabilización fiscales, monetarias y cambiarias. 

Es entonces el momento de decidir. Se entrega " la soberanía monetaria" a la Reserva Federal de EEUU lo cual implica la desaparición del BCV y todo el sistema económico se rige por ella, o se mantiene el BCV trabajando en un ambiente complicado "biomonetario" en el cual es más difícil estabilizar tantos los precios como el producto. Cuando se reduce la capacidad del Estado venezolano de diseñar y gestionar las políticas de estabilización económica, los choques externos tienen que ajustarse a traves de los mercados de bienes y factores, elevando,los costos sociales. Los procesos de ajuste son, aun mas prolongados y dolorosos, en especial en una economía como la venezolana que no cuenta con un sistema financiero desarrollado y bien regulado.

Ahora bien, desde la perspectiva de política fiscal, uno de los efectos mas relevantes de la dolarización es la perdida de la capacidad de generar ingreso a traves de lo que denominan " SEÑOREAJE" que no es más que la puesta en circulación de moneda nacional a traves de entidades financieras debido a la reducción de la demanda de la moneda local. Si el Estado no tiene acceso a ese financiamiento en una economía que se ha "informalizado" ( más bien marginalizado) y ha visto reducida su capacidad de producción de manera constante, como es el caso de Venezuela, la pérdida del "SEÑOREAJE"  hace al gasto publico aún más procíclico, incrementando  la vulnerabilidad a los choques y los costos sociales de los inevitables ajustes en la economía real constituida por producción y empleo.

Por último, la mayor elasticidad y variabilidad de la demanda de dinero también afecta al alza la varianza del tipo de cambio y la velocidad a la que los ajustes cambiarios se transmiten a los precios. Esta dinámica hace que las expectativas se desanclen con extrema facilidad y se comprometen las posibilidades de éxito de las políticas de estabilización aunque estén bien definidas. Lo peor del caso es que si el BCV no cuenta con un elevado nivel de reservas internacionales, como parece ser el caso actual, no podrá ejercer su rol de prestamista de ultima instancia ya que no controla los agregados monetarios ni las tasas de interés. 

Entonces, dolarizamos la economía venezolana o no? No parece tan fácil tomar esa decisión. Por ahora, tenemos un " caporal" que nos administra nuestra economía. Compra nuestro petroleo y lo vende con exclusividad, nos vende los insumos que necesitamos con exclusividad y en fin mantiene el control de nuestra economía pues la verdad es que aunque suene vergonzoso, no hemos sido capaces de administrar y gerenciar una riqueza petrolera pues ha reinado la corrupción, la incompetencia y hasta la criminalidad. Pareciera que estaremos un tiempo así, hasta que podamos aprender a tener disciplina y honestidad para poder tomar las riendas por nosotros mismos.

Como comentario final, quizás el secreto peor guardado en el manejo de economías exitosas o por lo menos estables, es la disciplina financiera, monetaria y fiscal que pueda ejercer un país donde la politización de la economía con sus demonios de corruptelas no la contamine a tal punto que, a pesar de muchos recursos naturales disponibles, su recurso humano que conforma la Nación, sea incapaz de gerenciar y administrar su economía sanamente como es el triste caso actual de Venezuela.

IN GOD WE TRUST!














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